Y llegas tú, y te posas a mi costado.
Siempre entrometida en sus ojos,
en la lluvia, en la lluvia. Ocupada siendo libre.
Pero, pero, te necesito y me asistes.
Rápido huyes de corazones, de estantes y de ideales.
Para posarte a mi lado, porque más que el llanto,
casi mas que su mirada y su sonrisa, a la que yo necesito es a ti, Poesía.